INFORMACION ADICIONAL EN ESPANOL
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Sandra R. Holtzman, MS, CCC/SLP, COM, se ha especializado en Miología Orofacial y eliminación de hábitos de succión por más de treinta y
cinco años. Certificada y Licenciada en Miología Orofacial, Patóloga Certificada en Habla y Lenguaje, es autora de "Orofacial Myology: From
Basics to Habituation". Holtzman da cursos de entrenamiento intensivo para Fonoaudiólogas, higienistas dentales y otros profesionales. Invitada
constantemente como conferencista a convenciones estatales, universidades, hospitales y otras organizaciones, Holtzman ha presentado varias
conferencias para la "International Association of Orofacial Myology" siendo miembro de la Mesa Directiva y de la Junta de Examinadores.
Actualmente reside en Florida donde ofrece cursos, atiende pacientes particulares, da consultas, y escribe sobre temas profesionales. Habiendo
vivido la mayor parte de su carrera en el sur de la Florida, Sandra ha hecho interesantes observaciones acerca de la manera en que los hábitos
orales están afectando a los niños de los inmigrantes. Concluyendo en que muchos problemas de lenguaje podrían ser resueltos observando y
corrigiendo primero los hábitos de succión de los niños.
El idioma inglés enfrenta a los inmigrantes hispano-hablantes con nuevos sonidos que obligan al uso de todos los recursos bucales para poder
pronunciarlos. Si la buena pronunciación depende de la capacidad de la lengua, la mandíbula y los labios para pasar rápidamente e
independientemente de un lugar a otro, es importante que estos tengan un lugar de descanso conveniente (“base"). Cuando el pulgar, la colcha,
u otra cosa están dentro de la boca constantemente, los labios, los dientes, la lengua y hasta la mandíbula no pueden funcionar apropiadamente.
Simplemente no pueden continuar su función normal alrededor del intruso, adoptando una indeseable manera de hablar, masticar, pasar saliva o
comida, y hasta respirar. Cuando el niño enfrenta el desafío de aprender una segunda lengua, las consecuencias de un hábito de succión
pueden ser una carga adicional que sobrellevar. Incluso cuando se retira el intruso, las estructuras tienden a permanecer en la posición
incorrecta. Una vez que la mala posición de descanso es aprendida, los lugares donde se producen los sonidos se modifican, dando lugar a
problemas como trastornos de articulación, trastornos de la voz y habla imprecisa.
En el inglés, a diferencia del español, los sonidos de las consonantes al final de las palabras deben enfatizarse para que las palabras sean
entendidas. A menudo, las personas que hablamos español tendemos a producir estos sonidos sin la fuerza suficiente. En un niño que está
aprendiendo el idioma, un hábito de succión puede debilitar los labios haciendo que se cierren pobremente, obstaculizando aún más el proceso
de énfasis de los sonidos finales. Del mismo modo, las vocales y diptongos en inglés exigen mayor redondeo de los labios, difusión y
posicionamiento que en el español; si esto no se hace correctamente se produce el mismo debilitamiento de los sonidos descrito anteriormente.
Después de los tres o cuatro anos, hay mayores posibilidades de que ocurran daños a la cavidad bucal debido al habito de succión; y que esto
interfiera con la correcta pronunciación de ciertos sonidos. En ingles, la mala pronunciación de un sonido realmente altera el significado de una
palabra. El problema es mayor entre los hijos de los inmigrantes porque los padres no pueden identificar las diferencias entre los sonidos en
Ingles y determinar si ellos están siendo pronunciados correcta o incorrectamente. Los niños son sacados de sus clases regulares para asistir a
las terapias. No solo tienen que lidiar con la dificultad de aprender el idioma, sino que además tienen que lidiar con la postura incorrecta de la
lengua. Los niños entonces se frustran debido al desafío del aprendizaje más las limitaciones físicas creadas por el hábito de succión. Comienzan
a rechazar las terapias, y presentan alteraciones en el comportamiento al acentuar el hábito que es lo único que les ofrece cierto alivio.
Además del los problemas de pronunciación, los hábitos de succión no solo con llevan a la mala pronunciación que son la principal preocupación
de las terapistas de lenguaje, sino que además crean otros problemas como:

By Neo-Health Services, Inc.
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